“Volviendo a la Palabra” Nehemías 8:1-12, Psr. Sergio Suárez

Introducción

Algo importante que debemos notar es que: “Venido el mes séptimo, los hijos de Israel estaban en sus ciudades” (7:73). Este dato no es un tema menor porque significaba que los muros habían sido reconstruidos. Recordemos como comienza el informe que le dan a Nehemías sus hermanos: “y me dijeron: El remanente, los que quedaron de la cautividad, allí en la provincia, están en gran mal y afrenta, y el muro de Jerusalén derribado, y sus puertas quemadas a fuego.” (1:3)

Temas generales del libro de Nehemías:

  • En los capítulos 1-7 vemos la reconstrucción de los muros (Reconstrucción externa)
  • En los capítulos 8 -13 vemos la reconstrucción espiritual del pueblo (Reconstrucción interna).
  • La Soberanía de Dios
    • 2:8 “…según la benéfica mano de Dios sobre mi”
    • 4:15 “…Dios había desbaratado el consejo de ellos…”
    • 6:16 “…se sintieron humillados, y conocieron que por nuestro Dios había sido hecha esta obra”
  • Nehemías como un hombre de Oración dependiendo constantemente del Soberano Señor (1:5, 2:4, 4:4-5,13:14,22,29,31)

Personas que se destacan en el libro son:

  • Nehemías: su nombre significa “Jehová consuela”. Él era el copero del rey, y como tal el rey tenía absoluta confianza en él. Nehemías fue quien lideró el tercer grupo de exiliados a Jerusalén para reconstruir los muros de la ciudad.
  • Esdras: Trabajó con Nehemías como escriba y sacerdote, fue el líder del segundo grupo de exiliados.
  • Sanbalat: fue gobernador de Samaria que intentó por todos los medios desalentar e impedir la reconstrucción del muro.
  • Tobías: era un funcionario amonita que se burlaba del pueblo buscando desalentarlo (2:10, 4:7).

En el pasaje de hoy podemos ver al pueblo unido con una determinación muy marcada… se unificaron porque se tenían un mismo propósito, sintieron una misma necesidad, y como resultado tuvieron el mismo gozo.

A. UN MISMO PROPÓSITO

Decimos un mismo propósito porque ellos pidieron en unidad que le traigan el Libro. Esto sucedió el primer día de las fiestas de las trompetas donde el pueblo se congregaba en una asamblea nacional (9:1-6). Este era un día Santo en el que se convocaba a todo el pueblo para adorar a Dios.

Es interesante notar que del pueblo surge la idea que trajeran la Ley. Ellos necesitaban más que la restauración de los muros, necesitaban la Palabra de Dios.

El tema de la ley de Dios es central en este pasaje (8:1,2,3,5,7,8,9,12,13,14,18). El pasaje empieza y termina con la Palabra. El propósito del pueblo era conocer al Dios de la Palabra y por eso mismo la pidieron, porque entendían que Dios habla a través de ella. El pueblo no necesitaba un discurso elocuente ni político de Esdras, ni pensar en los logros de haber terminado el muro… Necesitaban al Dios de la Palabra porque como dice el salmo 19:7 “la ley de Jehová es perfecta que convierte el Alma”. La Palabra produce:

  • Arrepentimiento (9:2).
  • Confronta el pecado (Salmo 119:59).
  • Da ánimo (Salmo 119:111).
  • Da discernimiento (Salmo 19:7).
  • Da esperanza.
  • Nos muestra la misericordia de Dios y el consuelo de Dios.
  • Nos muestra al Hijo de Dios, CRISTO, quien es la Palabra encarnada.

Por eso hermanos, Pablo exhorta a los colosenses a que “la Palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos, unos a otros en toda sabiduría” (Colosenses 3:16) ¿Por qué? Porque la Palabra de Dios es “viva y eficaz, y más cortante que espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón” (Heb 4:12). Esta es nuestra gran necesidad y la de todo el pueblo de Dios.

En esta ocasión había entre 30 a 50 mil personas pidiendo la palabra y se lo comunicaron a Esdras. Esdras no ha aparecido hasta este momento en la historia de Nehemías. Este era un sacerdote, un erudito, un maestro de la ley (“escriba” 8:1,4,9,13), un hombre con una devoción profunda al Señor. Si regresemos unos 14 años antes de Nehemías, Esdras 7:6 nos dice que era un “escriba diligente”, un hombre dedicado a la preparación con la palabra. Dice la tradición que Esdras había memorizado toda la ley y que la podía escribir de memoria. Miremos los siguientes versículos:

  • Esd 7:6 “…Era escriba diligente en la ley de Moisés, que Jehová Dios de Israel había dado; y le concedió el rey todo lo que pidió, porque la mano de Jehová su Dios estaba sobre Esdras
  • Esd 7:9 “…estando con él la buena mano de Dios

Esdras era un hombre que tenía una comunión profunda con Dios. Hermanos, Dios honra a aquel que honra su Palabra. Esdras no solo estudiaba para conocer, sino para obedecer y a su vez para ministrar y edificar a otros.

B. Una misma necesidad (Vs. 3-9)

Vemos a estos hermanos hombres, mujeres, y niños, todos los que podían entender, con un profundo respeto frente a la Palabra. Ellos se quedaron 6 horas escuchando y no había micrófono, ni un amplificador de sonido, ni PowerPoint. Sin embargo, estaban atentos (8:5,7) con todos los sentidos puestos en escuchar y entender lo que la ley decía.

La gente estaba ansiosa por escuchar la Palabra. Es probable que solo tuvieran un ejemplar de la ley, por eso era necesario que se le diera lectura pública, porque no las tenían en sus casas para estudiar.

“Leyó” (8:3): la palabra allí es KARA, que significa “Clamar, proclamar”, Esdras no tenía palabras interesantes que decir, Esdras leyó, proclamó la verdad de Dios. Querían saber lo que había dicho el Señor. Su hambre por la Palabra resultó en una renovación espiritual del pueblo de Dios.

Un estudio hecho en Estados Unidos revela que el 96% de las personas tienen una Biblia.

  • Lee diariamente (18%)
  • Lee tres a seis veces cada semana (18%)
  • Lee una o dos veces a la semana (37%)
  • Nunca la lee (23%)

Hace poco leí también que un hombre resultó herido en una explosión. Su cara quedó completamente desfigurada, perdió la sensibilidad en ambas manos y la vista. Como sabía que algunos leen la Biblia por medio del sistema braille, pidió que le trajesen una de ellas, pero pronto se dio cuenta de que las puntas de sus dedos tampoco le servían porque se habían dañado los nervios. Después descubrió que la punta de su lengua todavía tenía sensibilidad y era capaz de sentir las letras alzadas y aprendió a leer braille con la lengua. Para cuando se escribió su historia, ya había leído toda la Biblia más de cuatro veces. Tal como Israel este minusválido tenía un gran deseo por conocer la Palabra de Dios.

Vemos En el V. 6 como Esdras exalta al SEÑOR en oración “Dios Grande”. Otra vez les recuerda que ellos salieron de su ruina y de su miseria por Dios. No alabó a Nehemías por su organización y destreza al planear, ni agradeció al rey de turno, ni el mismo se mencionó sino que exaltó al Señor, quien desbarató el consejo del enemigo y que cumple siempre su Palabra. ¿Cuál fue la reacción del pueblo? “se humillaron” (V. 6) La idea es que se postraron, adoraron y reverenciaron al Señor inclinándose tocando su frente en el suelo. No podían estar de pie frente al maravilloso Señor.

En el V.8 leemos que le “ponían sentido”, Recordemos que estas personas eran judías por nacimiento, pero no lo eran por lengua, ni cultura. Habían llegado de Babilonia a Jerusalén y habían traído una mentalidad y un estilo de vida caldeos. Hacían la lectura de la Biblia hebrea, o sea que había un bache en la comunicación. Entonces los hermanos que estaban capacitados tomaban el texto hebreo y lo traducían de manera que tenga sentido para los oyentes.

Los escribas mostraban el significado profundo de la Palabra de DIOS el cual produjo en ellos un arrepentimiento. En el capítulo 9 nos muestra como fue ese arrepentimiento, como cambiaron la dirección sus vidas, leían la ley la cuarta parte del día y la otra cuarta parte confesaban y adoraban. Ellos volvieron a su primer amor. El Señor fue magnificado y la respuesta fue adoración a Él.

C. UN MISMO GOZO

El gozo viene después de un arrepentimiento verdadero, en V.12 dice “a gozar con grande alegría”, porque fueron confortados con la Palabra. Esdras no quería lamento sino que se regocijaran en el soberano Señor.

Ellos se sintieron alentados a regocijarse. Las palabras que habían oído recordaron que DIOS CASTIGA EL PECADO, pero también bendice la obediencia y eso era una razón para celebrar. A pesar de sus pecados no habían sido destruidos como nación y estaban a punto de un nuevo comienzo.

Hermanos, debemos alegrarnos por las obras de gracia que el Señor nos da…

Sus caminos notificó a Moisés,

Y a los hijos de Israel sus obras.

Misericordioso y clemente es Jehová;(A)

Lento para la ira, y grande en misericordia.

No contenderá para siempre,

Ni para siempre guardará el enojo.

No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades,

Ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados.

Porque como la altura de los cielos sobre la tierra,

Engrandeció su misericordia sobre los que le temen.

Cuanto está lejos el oriente del occidente,

Hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones.

(Salmo 103:7-12)

EL gozo que tenían era resultado de que: El pueblo se unió para oír la ley, todo el pueblo se dispersó entendiendo la ley, los líderes habían enseñado y el pueblo había respondido. La obediencia es la respuesta indicada a la Palabra de Dios.

Dice J. I. Packer: “Lo que importó en Jerusalén 444 a.C. era que el pueblo amplió, profundizó e intensificó la realización de que la grandeza, santidad y bondad de DIOS debería ser conservada y reforzada, y por esto improvisaron banquetes, quizás días de campo, en el cual se haría una distribución masiva al pobre ya que la alegría de conocer a Dios, haría eso y cualquier cosa”

Hermanos Jesús dijo “dichosos los que oyen la palabra de Dios y la Guardan” (Lc 11:28). Pablo le dice a Timoteo su discípulo “ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza” (1 Ti 4:13).

CONCLUSIÓN

Hermanos amados del Señor ¿Cómo está nuestro tiempo de lectura bíblica? ¿Cómo está nuestra meditación en la Palabra? La idea de meditación es leer con atención, pensar detenidamente cada vez que estamos frente a la Escritura y llenar nuestra mente con la verdad.

Josué 1:8 “Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien”

Creo que la siguiente definición de avivamiento es de ayuda. Proviene del pastor John Piper: “El avivamiento es la obra soberana de Dios para despertar a Su pueblo con fresca intensidad a la verdad y gloria de Dios, lo repugnante del pecado, el horror del infierno, lo precioso de la obra redentora de Cristo, la maravilla de la salvación por gracia por medio de la fe, la urgencia de la santidad y testimonio, y la dulzura de adorar con el pueblo de Dios”.

Información de contacto

Alfredo Guido 3468, Carapachay
Argentina.
Tel.: +54 921988655 info@ibmcarapachay.org.ar

Redes Sociales

Contacto

Nombre y Apellido
Teléfono
Email
Ciudad
Consulta