“Defensores de la sana doctrina”, Carta Judas vs. 3-4, Psr. Mariano Merino.

 

Pocos años antes de la redacción de esta carta de Judas, Pedro escribió: “Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras” (2da. Pedro 2:1).

¡Cuando Judas escribió su carta, la apostasía anunciada por Pedro, ya se había infiltrado en muchas iglesias!

La apostasía es el lento proceso mediante el cual las personas se apartan de la fe que alguna vez profesaron.

Tomando el lenguaje de la parábola del sembrador: “Son personas que oyen la Palabra, la reciben con gozo, creen por poco tiempo, pero luego, sea por la acción del diablo, de la persecución, o del dinero, se apartan”.

Los apóstatas parecen ovejas pero son lobos. Trigo, pero son cizaña. Buenos árboles, pero dan malos frutos.

Ellos han recibido la Palabra escrita pero no la Palabra viva; la semilla, pero no el fruto. La luz, pero no la vida.

La particularidad de la apostasía, que la hace tan peligrosa, es que se da dentro del seno de la iglesia (Judas vs. 4, 12).

Se da en los ministros (preocupación de Judas) o en los miembros de la iglesia; en palabras o en hechos (Tito 1:16).

Ellos están en la iglesia, pero no son de la iglesia. No son de Cristo. Son sensuales y dividen las iglesias. (Judas 19).

Dos propósitos:

I.-Exhortarnos a defender la verdad (Judas 3).

II.-Enseñarnos a desenmascarar a los mentirosos. Noten que Judas describe a estos hombres para que sepamos reconocerlos. (Judas vs. 4, 8, 10, 11, 12, 14, 16, 19).

 

I.-Un mandato: Debemos defender la verdad (Judas 3).

Amados por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos” (Judas 3).

Tres veces en su carta, Judas se refiere a sus lectores como “amados” (Judas vs. 3, 17, 20). Llamar a la iglesia a defender la verdad y desenmascarar a los mentirosos, es un acto de amor. No es legalismo ni soberbia.

¡Judas no escribe esta carta porque es un legalista frío e impersonal, sino porque es un pastor muy amoroso!

Aprendí que el acto de amor más grande que un pastor puede hacer por las ovejas es enseñarles la verdad.

Porque la Palabra es suficiente para salvar el alma del incrédulo y santificar las almas de las ovejas de Dios.

Judas tenía deseos de escribir acerca del tesoro que los creyentes tenemos en común: la salvación; pero el Espíritu Santo y las circunstancias influyeron de tal manera en él, que decidió cambiar de tema. ¿Qué habrá visto?

Judas se propuso equiparlos para la guerra espiritual, equipándolos para que peleen ardientemente por la fe.

¿Qué es la fe? La fe es una referencia al conjunto de creencias que nos ha revelado el Señor en su Palabra.

La “fe” aquí no se refiere a la confianza en Dios, sino al conjunto de creencias que Dios nos dejó.

No se trata de la fe Individual en Dios; sino del conjunto de creencias que Dios ha dado a todos los santos.

En 1era. Timoteo 4:1 dice: “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos, algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios.” Pablo asegura que algunos iban a apostatar de la fe, escuchando doctrinas de demonios. La fe genuina es contrastada con las doctrinas engañosas.

La fe es el mensaje cristiano. Ejemplo: Los hermanos de las iglesias en Judea asombrados por el cambio radical operado en la vida Pablo decían: “Aquel que en otro tiempo nos perseguía, ahora predica la fe” (Gálatas 1:23).

La fe es la doctrina que Dios le ha dado a su pueblo.

Tres características distintivas de la sana doctrina:

1.-La doctrina debe ser defendida. “…que Contendáis ardientemente por la fe” (Judas 3).

Contendáis ardientemente” es una sola palabra que podría traducirse: “Luchen cada día con intensidad”.

Señala una persona que en posición de defensa, lucha para conservar algo que un enemigo quiere arrebatar.

No sólo somos proclamadores de la verdad, sino también protectores de la verdad. ¡Resistan hasta el final!

Todos los cristianos (Judas vs. 1-2) estamos metidos en la batalla por la pureza de la doctrina que se nos ha dado.

En 1era.Timoteo 1:18, Pablo le dijo a Timoteo: “Que milites la buena milicia, manteniendo la fe y la buena conciencia”.

Y en 1era.Timoteo 6:12 agregó: “Pelea la buena batalla de la fe”. Y en 2da. Timoteo 1.13: “Retén la forma de las sanas palabras”.

Y en Filipenses 1:27, Pablo llama a la iglesia al campo de batalla: “Combatiendo unánimes por la fe del evangelio”.

La meta: Poder decir al final de nuestros días con Pablo: “He acabado la carrera, ha guardado la fe” (2da. Timoteo 4:7).

Aplicación: Debemos asumir que no podemos caerle bien a todo el mundo. Si te dedicas a defender la verdad confrontando la mentira, vas a ser perseguido por el mundo, pero también por la iglesia. Vamos a Lucas capítulo 6. Ejemplo: Lucas presenta las bienaventuranzas a través de contrastes. Ejemplo: v. 21 con v. 25. Veamos vs.22-23 con v.26. “Bienaventurados seréis cuando los hombres os aborrezcan, y cuando os aparten de sí, y os vituperen, y desechen vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del Hombre”, pero: “¡Ay de vosotros cuando todos los hombres hablen bien de vosotros! Porque así hacían sus padres con los falsos profetas” (Lucas 6:26).

Nuestra lucha no es contra personas, sino contra pensamientos que se levantan en contra de Dios.

Peleamos contra todo tipo de razonamiento humano que se levanta contra toda la revelación divina.

Ejemplo. En el huerto, Pedro sacó la espada, y le cortó la oreja a un soldado romano que venía arrestar a Jesús. Jesús le dijo que esa no era la manera de pelear por su causa; y luego sanó la oreja de este soldado romano. Más tarde, el mismo Pedro escribió: “Estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia, ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros” (1era. Pedro 2:15).

¡Él aprendió la lección! En la pelea por la verdad, no se usan espadas, se usan las escrituras. No peleamos con violencia, sino con mansedumbre; No con ira o gritería o violencia, sino con reverencia y temor de Dios.

¡Esta es la causa de la instrucción dada en 2da. Timoteo 2:24.25: “El siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios, les conceda que se arrepientan para conocer la verdad”. ¡Dios puede usar una reprensión cortante de su Palabra, no sólo para que el falso deje de predicar mentiras, sino para que pueda conocer la verdad!

2.-La doctrina es un don divino. “Que ha sido una vez dada…” (Judas 3). La voz pasiva, implica la idea de que nosotros no tuvimos nada que ver en el proceso. La fe no es algo que el hombre descubrió, sino que Dios le regaló. La doctrina es don de Dios. La fe no es producto de la razón humana, sino de la revelación divina.

La fe no nace en el corazón de un iluminado; ni es propiedad de un líder sectario; la fe fue dada a los “santos”. Nació en Dios. El sopló esta fe, en el corazón de unos cuarenta escritores y supervisó el proceso de su redacción.

La gente no descubrió la fe de manera mística o monástica; la fe les fue dada por medio del Espíritu Santo.

Este es el punto del Salmo 19. Nos enseña que Dios se ha revelado en forma general por medio de las cosas que ha creado (Salmo 19:1-6), y que se ha revelado en forma especial por medio de la Palabra que ha inspirado. (Salmo 19:7-14).

Alguien dijo una vez: “Dios creó al hombre a su imagen y semejanza; y el hombre le devolvió el favor”.

Aplicación: Nosotros no tenemos el derecho de imaginarnos a Dios; pero tenemos el deber de interpretar su Palabra.

El fallecido A. W. Tozer dijo: “Entre los pecados a los que tiende el corazón humano, es difícil hallar otro que sea más odioso para Dios que la idolatría; porque la idolatría es en el fondo un libelo (es decir, un escrito en el que se denigra una persona), con respecto a su majestad. El corazón idólatra da por sentado que Dios es otro distinto a quien es; algo que en sí es un pecado monstruoso, y sustituye al Dios verdadero por otro, hecho conforme a su semejanza. Este 'dios' siempre se conformará a la imagen de quien lo ha creado; es muy natural que un dios engendrado en las sombras de un corazón caído, no sea una verdadera semejanza del Dios verdadero.”

Y luego advierte: “Mantengámonos alertas, no vaya a ser que en nuestro orgullo aceptemos la noción errónea de que la idolatría sólo consiste en doblar la rodilla ante objetos visibles de adoración (…) La esencia de la idolatría, consiste en abrigar pensamientos que son indignos de Dios. Nociones pervertidas o indignas sobre Dios pronto pudren la iglesia o el ministerio cristiano en las que aparecen. El primer paso en este descenso lo toma una iglesia cuando abandona su alto concepto de Dios”. ¿Habremos emprendido este camino hoy?

Pablo explicó este proceso en Romanos cap. 1. En Romanos 1:21 dice: “Habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido”.

Como consecuencia de haber dejado el conocimiento de Dios, comenzaron a fabricarse un dios diferente: En Romanos 1:22 dice: “Profesando ser sabios se hicieron necios (Teología liberal); y cambiaron la gloria del Dios incorruptible, en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles” .

¿Cuál fue el resultado de imaginarse un dios diferente al Dios de los cielos, revelado en las Escrituras?

En Romanos 1:24 dice: “Por lo cual, también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones…”.

Dejaron a Dios; se imaginaron un dios; viven en pecado. ¿Será que la iglesia emprendió el mismo camino?

¿Dónde están los estudiosos de las Escrituras? ¿Los que sacrifican horas de sueño, los que están dispuestos a vivir para conocer a Dios a través de su Palabra para luego poder decir con seguridad: “Así dice el Señor”?

Oración: “Señor todopoderoso, no el dios de los filósofos, ni de los sabios, sino el Dios de los profetas y los apóstoles; y lo mejor de todo, el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, ¿Me permites conocerte?”

3.-La doctrina es un proceso concluido. “Que ha sido una vez dada a los santos” (Judas 3). La fe ha sido dada una vez a los santos. ¡El cuerpo doctrinal está completo! La referencia es a una acción completa en el pasado. Esto Implica que la fe ya nos ha sido dada, y que el proceso, nunca volverá a repetirse.

Por eso, la Biblia de Lenguaje Actual con acierto, traduce: “Por la fe, que de una vez para siempre, fue entregada a los santos” (Judas 3). “Para siempre”: Judas enfatiza que hay una gran seguridad y estabilidad en las enseñanzas de la fe cristiana.

¿Se imaginan si Dios cambiara de opinión y en consecuencia nos diera una nueva revelación? ¡Sería terrible!

¡La Palabra de Dios es tan inmutable y perfecta como el Dios que nos dio la Palabra!

Importante: La fecha de redacción de esta carta, (Años 80-85 DC) la coloca como la anteúltima del Nuevo Testamento.

Por tanto, cuando Judas dice que la suma de creencias nos ha sido dada, esta incluyendo todo el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento, exceptuando el libro de Apocalipsis que sería revelado unos años más tarde. Y en Apocalipsis 22:18-19, Juan nos advierte: “Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro.”

¡Notable! Los dos últimos libros inspirados de la Biblia nos dicen: ¡No añadas nada a lo que está escrito!

Sin embargo, hoy en día se habla de un movimiento “apostólico-profético” que trae nueva revelación a la iglesia. Pero esta noción, es diametralmente opuesta a lo que tanto Judas como Juan dicen en sus respectivas cartas. Además, según Efesios 2:20, la doctrina de los apóstoles y profetas fue el fundamento sobre el cual comenzó a edificarse la iglesia: “Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo, Jesucristo mismo”. ¿Cuántas veces se coloca un fundamento? ¡Una! ¿En qué etapa de la obra? ¡Al inicio! ¡Entonces ya no hay necesidad de tener apóstoles o profetas que traigan nueva revelación! ¡Porque el fundamento doctrinal de la Iglesia ya ha sido colocado, y porque “la fe” ya nos ha sido dada!

Aplicación: ¡Cualquier sistema que afirme tener nueva revelación o nueva doctrina debe ser descartado como falso! ¡En la iglesia rechazaremos a quienes pretendan tener “un mensaje de parte del Señor” ajeno a la Biblia!

¡Porque la Biblia y sólo la Biblia, es la palabra de Dios para los hombres! ¡El púlpito es para la Palabra!

Si es “nueva” revelación, entonces no es verdad; y si es verdad, entonces no es una “nueva revelación” (Judas 17).

Si el mensaje “revelado” contradice la Biblia, es una herejía; y si no contradice la Biblia, es algo innecesario.

¡La Biblia es la voz de Dios! ¿Quieres escuchar la voz de Dios en forma audible? ¡Lee la Biblia en voz alta!

II.-Un motivo: se han inmiscuido los mentirosos (Judas v.4)

La presencia de los apóstatas: “Porque algunos hombres han entrado encubiertamente…” (Judas 4).

¿Por qué es tan necesario defender la doctrina? ¡Porque los apóstatas ya se han introducido en la iglesia!

¡Satanás, ya ha sembrado su cizaña entre el trigo! ¡Los lobos vestidos de ovejas ya están dentro del redil!

El verbo traducido “han entrado encubiertamente” (“pareisduno”), significa “entrar al lado”. Implica las ideas de infiltrarse, o entrar en secreto, o entrar por la puerta de al lado escurriéndose. Siempre con mala intención.

Son personas que entran sigilosamente por la puerta lateral. Son colados en la fiesta de adoración de la iglesia.

Dijo MacArthur: “En el griego clásico, la expresión describía la sagacidad de un abogado que por medio de argumentación astuta, se infiltra en las mentes de los funcionarios del tribunal y les corrompe el pensamiento”.

Así, después que han entrado en la iglesia, los apóstatas ingresan en posiciones de liderazgo dentro de ella, desde donde pueden inyectar en las mentes de los hermanos, sus herejías tan novedosas como destructivas.

¡El punto de Judas es que los apóstatas se han infiltrado en las iglesias! Y hoy, los vemos en seminarios, en agencias misioneras, en escuelas cristianas, componiendo música cristiana, y predicando en los púlpitos.

Hay muchos falsos maestros propagando mentiras y persiguiendo a los santos fuera de la iglesia. Pero los falsos pastores, diáconos, maestros de escuela dominical dentro de la iglesia, son mucho más peligrosos.

Los ataques desde afuera de la Iglesia suelen traducirse en persecución, que fortalece y une a la Iglesia.

Los ataques desde adentro de la iglesia, suelen traducirse en pecados que debilitan y dividen la Iglesia.

Los apóstatas son: impíos (Judas v.4); rebeldes (Judas v.8); murmuradores (Judas v.16); quejosos e insatisfechos (Judas v.16.b). Buscadores de gloria personal (v.16); manipuladores (v.16.c); mundanos (v.19) y divisores (v.19.b).

Cierra y reflexiones finales.

Pablo les advirtió a los pastores de las iglesias de Éfeso, que después de su partida, entrarán lobos a la grey.

Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos” (Hechos 20:30). El apóstata puede ser un compañero de ministerio, de seminario, un maestro, etc.

¡Entran en forma solapada, pero más tarde se levantan para arrastrar tras de sí, a los verdaderos discípulos!

¡Ningún apóstata viene con un cartel luminoso en su frente que diga: “Hola Iglesia, soy un gran apóstata”!

En la música: el ritmo y el romanticismo han desplazado a la revelación; Las emociones, a las Escrituras.

En la consejería: los principios de Freud han desplazado a los revelados por Dios a través de Pablo o Pedro.

Por eso la gente no deja su pecado. Se torna dependiente del consejero como si no tuvieran el poder del Espíritu Santo.

En el púlpito: el pensamiento positivo, la psicología emocional, y aun la política han reemplazado a la Palabra.

Por eso la gente sale motivada y orientada a alcanzar sus sueños; moralizada; pero no salva ni santificada.

En la gestión de la iglesia: los principios de administración de empresas han sustituido a los del Reino.

Por eso los pastores son jefes, los diáconos gerentes y no siervos; y las ovejas son clientes a los cuales entretener para que vuelvan y ofrenden, en vez de ovejas del Señor a las cuales alimentar con la Palabra.

En las misiones: las necesidades sociales y económicas de la gente han reemplazado a las eternas. Por eso es común ver misioneros que hacen buenas obras, pero que no predican el evangelio ni enseñan la verdad.

Jesús les diría: Era necesario hacer esto (buenas obras) pero sin dejar de hacer aquello (predicar la verdad)

¡Hermanos! ¡Esta no es la iglesia del Señor! Por tanto carecerá de su gran poder.

¿Cómo enfrentarla? El método Paulino: “Por tanto, velad, acordándoos que por tres años, de noche y de día, no he cesado de amonestar con lágrimas a cada uno” (Hechos 20:31). Debemos amonestarnos los unos a los otros. ¿Y cuando Pablo se fuera? Hechos 20:32: “Os encomiendo a Dios, y a la Palabra de su gracia, la cual tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados.” ¡Precisamos pastores que conozcan las Escrituras! ¡La iglesia de hoy también precisa de hombres que nos enseñen y amonesten con la Palabra! Ejemplo: ¡Los apóstatas, los lobos, no se quedarán mucho tiempo en una iglesia donde se sirve comida para ovejas!

La misma Palabra que oyen y siguen las ovejas, es la que espanta y desenmascara a los lobos disfrazados.

Hermanos, creemos en la suficiencia de las Escrituras. El poder para salvar, dar vida a un muerto en delitos y pecados no está en las cosas mencionadas sino en la Palabra de Dios. En 1era. Pedro 1:23: “Siendo renacidos no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la Palabra de Dios que vive y permanece para siempre”.

La Palabra de Dios es como una semilla: no parece gran cosa. Uno la puede tener en un frasco por un tiempo; pero luego decide plantarla y se sorprende, porque en ella había vida latente o en estado potencial.

Así es la Palabra de Dios. En apariencia, sólo un libro. Uno lo puede tener cosechando polvo en la biblioteca. ¡Pero tiene el poder de dar vida a alguien que está muerto en delitos y pecados! ¡Nada de lo que hagamos tendrá ese poder! Una iglesia que deja la Palabra, pronto dejará a Dios, y carecerá de su poder salvífico.

 

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