El Jesús resucitado seleccionó siete iglesias de Asia Menor y le entregó una breve carta a cada una de ellas. Las eligió teniendo en cuenta tanto sus fortalezas como debilidades, para que así sirvieran como modelos de instrucción o de advertencia a las Iglesias de todos los tiempos, en todo el mundo. ¡Nos parecemos a ellas!

La primera de estas cartas está dirigida a la Iglesia en Éfeso. Según Hechos 18 y 19, Pablo y Apolos fueron sus fundadores. Timoteo, más tarde, su pastor (1 Timoteo 1:3). La influencia misionera de esta iglesia fue relevante en el primer siglo. Creemos que fue la madre de las otras siete. ¡Porque a través del ministerio de Pablo en Éfeso y la formación de misioneros en la escuela de Tirano (Hechos 19:9), toda Asia menor escuchó el evangelio! (Hechos 19:10).

Cuando Jesús les envía esta carta, la iglesia contaba con unos 35 o 40 años de vida. Por fuera era la misma. Pero por dentro las cosas habían cambiado ¡Habían dejado su amor por Dios y por los demás! Aunque el amor de Dios siempre está presente en los cristianos (Romanos 5:5), puede fluctuar en su expresión por causa del pecado.

Por eso, Jesús se acerca y les advierte: “Si dejan de AMAR HOY, dejarán de ALUMBRAR MAÑANA”

 

La paradójica historia muestra que cuanto más se ha perseguido a la Iglesia, mayor ha sido su pureza y poder. ¡La de Esmirna es una de las dos Iglesias (junto con la Iglesia en Filadelfia) que no recibe reprensión de parte de Jesús! Los creyentes de Esmirna eran calumniados y entregados a las autoridades romanas por un grupo de judíos apóstatas a quienes Juan describe en v. 9 como: “La sinagoga de Satanás”. A esto debemos agregar el hecho de que la ciudad era ferviente en su culto al Emperador y que los cristianos, por su negativa a adorar al César, eran expuestos a la pérdida de sus bienes, empleos, libertad y, más tarde, sus propias vidas. Por si fuera poco, Jesús les plantea un panorama oscuro: “Vas a padecer”, “Algunos de vosotros irán a la cárcel” (v.10), pero el Señor de la Iglesia se acerca y anima a su manada pequeña y sufriente con esta carta. Les dice: “Yo conozco y controlo tus sufrimientos; sé fiel hasta la muerte y serás recompensado”.

Cuando Juan escribe este libro, Domiciano, el sangriento perseguidor de los cristianos, era el emperador de turno. Juan estaba desterrado en Patmos. El resto de los apóstoles muertos. Las iglesias estaban perdiendo su primer amor, tolerando el pecado, haciendo concesiones con el mundo, perdiendo poder y oportunidades. ¡Por eso, la primera visión que Juan recibe describe el ministerio del Señor glorificado para con sus iglesias! ¡A pesar del aparente silencio en los cielos, el Señor Jesucristo no ha abandonado a sus siervos e iglesias! ¡Este libro fue revelado para Consolar a las Iglesias Perseguidas, y para Confrontar a las Iglesias Dormidas, mostrando el triunfo de la soberanía del Señor por sobre todas las cosas! ¡Todo termina con Cristo en gloria! 

Si Dios te mostrara el futuro y de esa manera te enteraras de que vas a morir a los 95 años, pregunto: A pesar de las amenazas ambientales, el terrorismo y las noticias policiales, ¿No vivirías más tranquilo? Asimismo, si a través de este libro, te enteras de que tu futuro será glorioso, que compartirás la gloria con el Señor y sus santos, pregunto: A pesar de las pruebas, el pecado y la apostasía, ¿No vivirás más tranquilo? ¡¡Apocalipsis narra el triunfo de la soberanía del Señor!! ¡¡Leerlo y creerlo nos ayudará a vivir más tranquilos!!

¡¡Apocalipsis narra el triunfo de la soberanía del Señor!! ¡¡Leerlo y creerlo nos ayudará a vivir más tranquilos!! Los destinatarios de esta profecía no vivían muy tranquilos. Cuando Juan escribe este libro, 96 d.C., Domiciano, el sangriento perseguidor de los cristianos, era el emperador romano de turno. Juan estaba desterrado en una isla carcelaria, en Patmos. El resto de los apóstoles ya estaban con el Señor. ¡Así que el futuro era Oscuro! ¡Pero en medio de la densa oscuridad en la que estaba la iglesia, Dios le da a Juan la luz brillante de este libro!

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